Las horquillas del pelo encima de la mesita parecían un ejército de valerosos hombres después de una larga, y cruenta batalla en aquellos bosques helados, con la escarcha en sus espaldas, y con sus labios amoratados por el frío, si, eso debían parecer la horquillas, soldados completamente derrotados, y con sus cuerpos sin apenas fuerzas abandonando la lucha, apartándose de los azotes de los látigos para luego quedar ahí, moribundos unos, otros, nada más llegar a ese retiro, agradecer al cielo por haberles dejado con vida. La señora había dejado todo eso,(las horquillas, el bolsito de tela, los guantes...), y lo habría cogido de nuevo, de modo que, por ejemplo, el pelo se podría alzar entrecruzando todas, y cada una de las horquillas cada vez que fuese necesario...
Ahora el cabello se deslizaba libre, ahora sus dedos señalarían las fotografías, y podría escoger una u otra...Los guantes de tela colgaban en una de las puntas del cabecero labrado igual que un ramito pequeño de rosas blancas, perfumadas. De modo que, tratar de imaginarse eso, no era imposible, bastaría con observar aquellos mitones tan blancos como los noreuropeos, si, realmente bastaría eso.
Se habría hundido la cabeza de la señora en el gran almohadón; habrían luces fuera, quizás de los farolillos, si, ellos brillaban, y su luz entraba en la habitación, y ahora los mitones parecen miríadas de golondrinas blancas, aleteando con sus luces en copos hasta las puntas de ellos...
Soñar, soñar... eso debió hacer. La luz cálida envolviendo su cuerpo sería una colcha delicada, suave... y las fotografías, si, las fotografías, ahí, en sus sueños... algunas tan cerca, algunas, tan lejos...
Es que lo bonito y lo hermoso es eso, soñar y cerrar los ojos... Luego podrá llegar al cielo si quiere.
ResponderEliminarUn abrazo en la noche.
Cierto es Rafael...
EliminarAbrazos en la tarde.
En los sueños hasta los muertos hablan.
ResponderEliminarBesos.
Quizás si...
EliminarBesos.
Llenas la tarde de nostalgia,esta tarde calurosa y ¿sabes? la nostalgia tiene ese punto de frescura que alivia
ResponderEliminargracias María por emocionarnos,una vez mas
abrazos
Gracias a ti Ramón por tan bello comentario...
EliminarAbrazos.
Andamos buscando la hermosura en otra parte, cuando en realidad descansa en la piel de las cosas más simples. Y soñar es, tal vez, la más simple de todas. Me gusta tu blog.
ResponderEliminar¡Besos!
Gracias por pasar y comentar. Me alegro que te guste, Alicia...
EliminarBesos.
Amiga he pasado por acá a saludar..Hace algun tiempo no te veia por aca...Espero todo este bien contigo..
ResponderEliminarEl ser humano siempre esta buscando afuera lo que quizas tiene muy cerca. Siempre un placer leerte.Un gran abrazo! Te invito a mi nuevo blog :)
http://migraninversionamway.blogspot.com/
Ya voy a tu nueva casa amiga linda
EliminarAbrazos intensos.