Siempre
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lunes, 2 de julio de 2012
Tu olfato me delató
Nos conocimos envueltos en tatuajes horteras. Cómo dolía el condenado marinero en mi brazo tatuado. Dos horas de picoteo mordaz. Te resultó placentero aplicar tal tormento. Fuimos camaradas en las madrugadas. Una noche tu olfato me delató, pues yo había cambiado de amigo.
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