Aplausos


Nada más alentador que un aplauso. Pero cuando se repiten por compromiso la vanidad de aquell@s que los reciben se convierte en un monstruo devastador.


María Gladys Estévez.

martes, 16 de diciembre de 2014

Mi reina.



Nos conocimos un día a primera hora de la mañana en la estación de tren que lleva a Baluba. Yo no estaba de muy buen humor, pero ella me sonreía y eso suavizó mi carácter. Cogimos el mismo tren y casualmente el mismo destino, o eso pensé, porque ella hizo lo posible para coincidir. Más tarde me di cuenta de ello. Sabía que se sentaría a mi lado, yo, lo deseaba.

Me pidió un pitillo y volvió a sonreír, le dije que no fumaba, pero ella no dejaba de sonreír y uno de sus dedos se introdujo por entre mi pelo: Un pelusa, dijo. Tenía el dedo humectado y dejó su rastro en mi frente. El recorrido a Baluba había comenzado, y el de nosotros también. Empezamos a mirarnos y a recorrer cada centímetro de nuestros rostros: Los labios, los ojos, la barbilla… , Había soplado delicadamente mi flequillo rizado y sin darnos cuenta, yo, había introducido mi mano por debajo de su falda y tanteaba y llegué a su sexo libre y uno de mis dedos se deslizaba por él llegando fácilmente al clítoris erguido, duro. Ella hacía lo mismo, su mano entró debajo del pantalón y separó el calzoncillo y se apoderó del pene, sí , era suyo, era el pene que había estado buscando, era su juguete. No hace falta decir que me puse como un loco apasionado, sin nada que pudiese frenar ese lujurioso encuentro. Yo sabía que ella no tardaría mucho en tener un orgásmo, al igual que yo. De modo que su mano agitaba el pene lascivamente. Se mordía los labios y gemía. Yo, debí pensar que ese clítoris era un pastel de moras, porque mi dedo frotaba mas y mas rápido aquel templo de placer, aquel río de melaza.

Tenía las piernas separadas y jadeaba mientras hacía lo posible porque yo explotara y llenara todo de mí. Así permanecimos un buen rato, hasta que ya ninguno de los dos pudimos evitar lo inevitable. !Sí, así , así, mi reina!

11 comentarios:

  1. Mira que bien lo pasan.
    Que sigan, que sigan...

    Besos.

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  2. Momentos sublimes que llevan al cénit.
    Un abrazo.

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  3. Querida Aniagua :

    Buena Nochebuena!!!!!

    Buena Navidad!!!!

    En estas palabras te dejo mi regalo:
    Deseando sientas que :
    La felicidad no está en encontrar a quien te haga feliz, sino en aprender a traer felicidad a los que te rodean.
    Que la felicidad la encuentran las personas que aprenden a vivir sabiamente.
    Que establezcas relaciones saludables, pongas límites, aceptes lo bueno y rechaces lo cuestionable.
    Que tus pensamientos viajan en los sueños y que sean coloridos
    Que aunque estés solo, te sientas siempre acompañado.
    Que mires en cada atardecer, la promesa de un mañana.
    .Y..... queridos Amigos y Amigas...no dejen de soñar!!!!!!.
    Los sueños son algo nuestro que nadie nos puede quitar!!!!!!

    .Martha

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  4. Nunca encuentro a mujeres y hombres así en el transporte público. Es más, si me toco el cimbrel a mí mismo, puede que incluso algún hombre o mujer se queje. De esos sí que encuentro. Puta vida.

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