jueves, 15 de octubre de 2020

Dia dos,blues.

 Y cuando no puedo concentrarme salgo directamente a caminar y siempre llego cerca del mar. Creo que no es fácil escribir un blues, esa es mi opinión. Telma lo tiene fácil porque en un abrir y cerrar de ojos tiene hasta el título. 


Qué bien, me dije . Pensando en alto. Pero no podía renunciar ir y verlos. El blues es como esas delicadas plumas que, en ocasiones tanto gustan a nuestro cuerpo sea acariciado por ellas. Aunque la verdad no me gusta que les quiten las plumas a los, por ejemplo, pavos reales. Espero que usen sintéticas. Eso estaría bien. 


Soy fácil de distraer, y mientras paseo cerca del mar, una silueta masculina se acerca y se cruza conmigo. No puedo ver su rostro, pero puedo olerlo. !Caramba!' Me sonreí y me dije: que no eres la mujer loba!.


Tonterías para mi distracción. Pero si que lo oli y era él.


Blues

 

Aún hace falta el ventilador. Hace calor a pesar de octubre. Mañana me paso por el bar de Rizo. Me apetece tomar unas copas, ver a Telma y Chek cantar blues. 


A veces Chek empieza antes, porque Telma tiene dos trabajos.

Es gratificante verlo . Se escapan de sus labios poesía. Cuando pido la quinta bebida se me emborrona hasta mi pasado. Suelo dejar que todo suceda por sí mismo. 


Llueve fuera. El aroma del diluvio penetra con dedos largos y besa mi rostro. Y Chek sigue haciendo que yo quiera vivir.


Pasados dos días me encierro. Nada me importa más que un blues. Intento componer algunas letras. Pero se me han terminado los cigarrillos, así que salgo a la calle y los busco por donde sea.

También me traigo una botella de whisky. 


Sopla viento del norte. Pero me duermo.


Pienso que algunos sueños se deberían mudar a mi habitación, por unas horas.

martes, 13 de octubre de 2020

Mi noche

 

He de , con la punta del tacón,  levantar la gran alfombra, para que entre la luz.


Sólo yo hago y deshago. Escojo un camino u otro...


La lucha me lleva dentro, en lo más profundo. Por eso bailar. Por eso llorar.


Hay horas vacuas , pero yo no estoy en ellas.


Ardo en mi silencio. Y mi silencio soy yo.


Un lobo aulla. Sé que viene a por mí. 








lunes, 12 de octubre de 2020

Pliegues

 La belleza que amo


recorre cada una de la arrugas de su piel:


Ojos azules como el cielo. Surcos bellísimos


Que son ríos caudalosos

De vida.


La frente tiene miles de caminos 


Primaverales, otoñales, invernales, veraniegos.


Os amo papá.

Procedo de lo profundo de este mundo acuoso.


Respirar : aire, pulmones.


Sin embargo mi latir es efímero...



lunes, 5 de octubre de 2020

La tienda de zapatos


En la iglesia sonaba el Réquiem de Mozart. A veces los funerales pueden ser preciosos.

Al mismo tiempo se alzó un remolino en el mar, un turbulento ovillo de agua girando alrededor de si; mientras el crepúsculo asomaba tímido por entre los tejados, en el parque, en cualquier esquina que propiciara eso: el reflejo de la oscuridad en los ladrillos. 


El tejer de nubes grises iban in crescendo, pero, dentro, en la iglesia aún sonaba canto de ángeles ante un ataúd con rosas blancas y lirios, y jacintos. El rostro más sereno, y bonito, dormido, en la profunda tranquilidad que da el descanso. Ahora el ovillo de agua gira más rápido, es una fuente pendiendo del cielo, huele a mar, mar hermoso, mar amado.

Por esta época los vientos alisios  juegan con las olas como los chicos en los patios de recreo. 


Terminó el funeral. La noche desplegó totalmente su capa negra. Manso el mar. 

La tienda de zapatos pasó a ser una frutería.



 

Un modo de hablar

 


Cuando alcanzó el sueño ya avanzada la noche pudo descubrir que había otro modo de hablar.

Un lenguaje casi imperceptible, como el soplo leve de una brisa al caer la tarde. 


Sin embargo tan fructífero, tan llamativo por las expresiones que, al igual que un poema, se deslizaban arriba y abajo, como múltiples gotas de agua cuando zigzaguean el cristal de cualquier ventana.


"Entre las rocas el mar rodea con sus dedos acariciando todo, lamiendo, besando."


Por largo tiempo se quedó con aquel lenguaje, que tan llamativo y elegante y silencioso aparecía cada vez que la madrugada hacía callar los incesantes ruidos.



"Te busqué entre manglares

y hallé tu nombre dibujado entre ellos"




Ballade pour Sophie

Ballade pour Sophie

Se habían despedido el mismo día en que se encontraron, solo que, ninguno de ellos lo sabría hasta pasado unos años, en que, l...