Siempre

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martes, 24 de febrero de 2015

El banquete


Pronto empezaría a ser cada vez mayor el grupo de personas que miraban atentamente lo que sucedía detrás de los cristales del escaparate. Es morboso, se dijo la empleada moviendo la cabeza a un lado y otro con algo de indignación.Desde dentro solo se veía la negrura que empezaba a cubrir de esquina a esquina la luna. A las personas les atrae mucho cualquier cosa que chispee, da igual si lo que brilla es la luz del sol proyectada en algún lugar debajo de los chopos, o lo brillante de los lomos de los peces. En realidad es algo innato, algo difícil de controlar, por lo tanto habría cada vez más personas curiosas, ávidas de ver lo que fuera, terriblemente ansiosas por poder pasar una tarde entretenida, con las miradas a un mismo sitio y las bocas abiertas igual que autómatas.

A esas horas de la tarde los mendigos se habían posicionado en los mismos sitios de cada día, esperaban la limosna o quizás, nada, simplemente se habían acostumbrado; las costumbres son peligrosas, porque hace que una venda tape los ojos y no se pueda ver más allá, los tenderos echaban el cerrojo algo satisfechos por las ventas; los coches hacían sonar todos a una las bocinas, como si un monstruo les estuviera persiguiendo por la alameda para devorar a cada uno de los autos, de modo, que el escaparate esa tarde era el sitio de reunión de los banqueros, peluqueros, modistas, madres y padres, realmente la parsimonia y el morbo les había dejado ahí, como pasmarotes, salivando sus bocas como los perros cuando esperan la comida. La empleada se daba prisa en terminar de limpiarlo todo, la fregona y el cubo y los paños los había dejado junto a un mostrador de madera de nogal; los  guantes aún los llevaba puestos. Sudaba mucho y se había secado el rostro con un paño de los que había en la tienda, uno bordado con hilos de plata, con alguna dificultad por el látex. Alsina, la dueña de la tienda había recobrado el color de su rostro, y había bebido en pequeños sorbos la taza de tila que la empleada le preparó con esmero y cierta preocupación, porque había que ver a la pobre mujer como se hinchaba  igual que un globo, un poco más y hubiese tocado con sus dedos el techo de la tienda, realmente tuvo suerte, porque la gallina  que había ingerido una hora antes, había puesto los huevos  dentro del estómago de la infortunada y los polluelos asustados por tan raro e inhóspito nido comenzaron a  picar con sus pequeños picos toda la panza desde dentro, si, tuvo mucha suerte, porque a veces los grandes banquetes pasan factura; los polluelos escaparon de aquel barrilete y revoloteaban por todo sitios provocando un fastuoso resplandor.

domingo, 22 de febrero de 2015

Eternidad

Me pregunto que es lo que están haciendo conmigo creo que quieren despojarme de mi elegante traje negro y de mi corbata turquí; lo último que recuerdo es el rostro de Simone mirándome deseosa, ávida de mí. Supongo que  en la tarima debí parecerle un adonis. Es curioso verme desde aquí arriba, !caramba, he adelgazado mucho en los últimos meses!, creo que me he pasado un poco con tanto ejercicio: Natación, campo a través, si, creo que me he excedido algo. ¡Vaya! , no me acordaba que llevaba puestos los slips púrpura, pero ¿Porqué los tiran al saco de la ropa?, me costaron muy caros, solo lo hice por ella, por Simone. Hace unas tres o cuatro horas que rebuscan dentro, no entiendo para que, bueno, por lo menos espero que me dejen una bonita cicatriz bordada con esas puntadas tan graciosas que suelen dejar algunas modistas.
Bueno, creo que es hora de que me vaya, ha sido un placer verme, ahora toca el Cielo…,

viernes, 20 de febrero de 2015

Si cada día abriéramos las puertas de donde habita el alma, y dejáramos que ésta se exprese y se pasee por la calles y dejáramos que se mezcle con el gentío entre las horas más complejas del día o entre las horas más agónicas de la noche, volvería y llamaría al timbre henchida de felicidad…,

miércoles, 18 de febrero de 2015



Cuando los señores y las señoras se reúnen y lucen sus capas elegantes y sobrias para decidir una cosa u otra, para resolver asuntos que en muchos casos son relevantes y perentorios para la comunidad en los grandes salones provistos para ello, lo mas probable es que los tratados y conversaciones salgan por la ventana, con escasas expectativas…,


Las personas deberían sentir la vida a golpes, si, eso quiero decir, sentir la vida como si algo retumbara dentro de la cabeza; como si nuestros ojos y nuestros oídos percibieran el leve movimiento de aquella rama, o el aleteo de un colibrí; yo admiro a las personas que viven dos vidas al mismo tiempo, porque mientras en una suceden las cosas, en la otra se desnudan y se atrapan los sentimientos, por lo tanto una gran fortuna me ha sido otorgada...,

martes, 17 de febrero de 2015

El gato de la cachimba


Se hubiera cuestionado algunos asuntos, pero no lo hizo, y lo mejor de todo es que era feliz así, de cualquier manera, porque la veracidad de aquellos otros días le habrían hecho ver, que para nada hubiera servido preguntarse tantas cosas, y en efecto lo hubo comprobado mas tarde, así de sencillo.
 Se había emancipado de la vida que llevaba hasta entonces, había renunciado a la comodidad de un buen apartamento con hermosas vistas. Los aquellos que se hacían llamar amigos se habían diluido igual que una pintura cuando se emborrona con los colores aún frescos. Por aquel entonces los suburbios en la trasera de alguna famosa calle hacían que en las noches aparecieran toda clase de insólitos personajes y situaciones  propias de un cómic que alguien dibujara cada vez que el sol se escondía: Hombres y mujeres que formaban parte de aquella explosión de confetis.
Él vagaba con mucho gusto por esos bajos fondos en los que se vomitaba puro frenesí,   la cautivadora música y las conversaciones de unos y otros; los ojos de la morena, que a pesar del tiempo, todavía le hacía vacilar, como si todas la noches tuviera que volver a caminar por una fina cuerda y abajo, el abismo, eso le producía aquella mirada del demonio, pero qué  dulce demonio. Algunos habrían logrado su propósito cuando decidieron marcharse y ver otros mundos, en cambio, otros, ante el fracaso, quedaron atrapados en aquella urbe, que, cuando anochecía parecía un inmenso frescal de pasiones, un Conjunto de Mandelbrot. Pero a él no le importaba si hubiere fracasado o por ende, se hubiese convertido en un magnate orondo y bien vestido, no, no señor, él, se había emancipado de la vida…,


lunes, 16 de febrero de 2015

Me habían dicho que si en algún momento de la vida osara entrar en aquel inmenso bosque leñoso, tendría unas consecuencias horribles, dijeron que allí habitaba un ogro enorme y con unas grandes garras capaz de aniquilarme en un abrir y cerrar de ojos; dijeron también que una bruja espantosa atraparía todos mis sueños, pero he aquí, que un día fui osada y empecé a adentrarme en el bosque y con gran asombro mis ojos pudieron ver todo lo contrario de aquellas advertencias. Entonces comprendí  que el hombre a veces necesita dominar poderosamente y lo hace con tres armas: El miedo, el sometimiento y la mentira...,

Ballade pour Sophie

Ballade pour Sophie

Se habían despedido el mismo día en que se encontraron, solo que, ninguno de ellos lo sabría hasta pasado unos años, en que, l...