miércoles, 6 de noviembre de 2013

Primavera

El olor a sopa recorría todos los pasillos, incluso se adentraba en los aseos. Detrás de las puertas blancas los murmullos según a que horas del día o de la noche, se acentuaban con más o menos intensidad. Tres pasos desde la cama a la silla y viceversa; la mujer miraba sonriente a la otra mujer que más que dormía , meditaba. Casi una primavera entera de sopas, de puestas de sol , de susurros según a que horas detrás de las puertas; tres pasos y se estallaron mil besos en la frente de ella. No hubo verano.

La travesía

Éramos unos cien muchachos los que emprendimos el viaje aquella mañana de julio, y aunque llegamos a salvo a puerto después de do...