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jueves, 22 de agosto de 2019

Ensoñación




Un cúmulo de nubes se ha fugado

dejando un desierto con retamas secas...

El aliento de aquel fantasma en mi cara,

a logrado que viviera una noche de vigilia


Posiblemente esta noche quiera hacerlo de nuevo,

pero yo no estaré...

domingo, 11 de agosto de 2019

Falsos profetas




Las iguanas han bajado de sus asientos rocosos,

saben que habrá un gran funeral,

En realidad es una gran fiesta hipócrita,

una cruz de palo de escoba, y santiguarse,

¿Has visto, siquiera una lágrima? Si que la hay... es colirio.



miércoles, 7 de agosto de 2019

Ocurrencias de las cosas y causas





En el tintero habría una rosa de rafia, es significativo que esa pieza tan especial haya sido lugar donde algo hermoso reposa. Como los sueños cuando habita un cercado de estrellas, un bosque.
El soplo de aire se ha colado por dos ventanales, ahora avanza para dejarse caer como un pañuelo de seda sobre el escritorio, que ha permanecido un tiempo considerable sin manos que lo toquen, sin historias en los folios ausentes.

De una ciudad que considerablemente se me antoja triste, gris, sin la propia esbeltez que hubiera podido conservar, por sus monumentos, por aquel café donde años atrás las tertulias fluían igual que el batir de alas de mariposas. Pero las perpetuas charlas de cada día, de los días de ahora, son como miles de moscas que se quedan atrapadas en una botella de vinagre, que alguien había dejado sin tapa. ¿Se imaginan cómo suenan?, esas charlas tan poco agraciadas: que si el tiempo está cambiando, que aquella señora, la dueña de la panadería se ha quedado viuda. Es como si el colesterol malo aumentara de golpe y porrazo. Son conversaciones que no llevan a ninguna parte: tan vacuas.

La situación que describo, el del tintero y la rosa es motivada en parte por la casualidad de que la ventana estuviera abierta, y que el día se me antojara color violeta, y que ese soplo de aire fresco haya recorrido sutilmente mi escritorio, mientras tomaba un café negro y corto.
Una situación adversa, aunque gratificada por la diversidad de colores en los rostros de los transeúntes, como un arco de iris provocado por las gotas de vapor de esa atmósfera bendecida por los dioses. Como quiera que resultara mi visión ante el glorioso momento, tuve la oportunidad de comprobar el girar de esa ruleta que es la cotidianidad de los días, un gran espectáculo, que en algunas ocasiones se podría enmarcar. Lo cierto es que la charlatanería no pasa de moda, la verborrea insulsa se hereda de generación en generación. No es menosprecio, es quizás el poco afecto que sentimos por las cosas realmente importantes, interesantes. Trato de no hacer apología en lo que se refiera a exaltar en demasía lo correcto, lo formal, lo instructivo. En cierto modo, y alejando las mediocridades en general, siempre se aprende algo de lo vulgar, aunque parezca kafkiano.



He decidido dejar la rosa en el tintero, el buró de nogal se merece un regalo. Alguien creó historias, escribió cartas durante largo tiempo; las cosas también se merecen un reposo, una vez alcanzado el propósito para el que fueron creadas. De modo, que una vez haya visto semejante belleza, cierro la puerta, y dejo que la brisa siga columpiándose como un hada caprichosa, confieso que la otomana me gustó en demasía...




















viernes, 7 de junio de 2019

Como suenen, o como se entiendan



Guarapo

Embestir la tierra, quedamente,
sin mediar sílaba…

Hambre, hambre, solicitud.
Dame la teta repleta de vacíos,
y como una pasa, se derrama la nada.

Algún cuervo hilacha los hombros,
de los rostros umbríos…

Y llora el niño en una cuna de mimbre,
y llora su madre, por no tener que darle..








Por esos momentos a solas


Me soñé mis muslos morenos,
y la bajada de besos, que se derramaron,
como la tinta, en el papiro..

¿cómo podría habitarme?

Sería como un árbol, augusto sabor,
entre sus ramas me vengo, a dormir,
plácido mecer…





Nobleza

Una objeción: tú me hablas desde un mundo inédito al mío.
Pero te entiendo, te amo. Roes un hueso, y me pareces una paz,
entre la guerra, entre las sangres que adornan banderas, no hay pulcritud.

Acontece que un sol no brille: a veces se me va la piel y los huesos al piso,
con la imperiosa necesidad de volver, a la calidez de tu vientre, madre…

¡Oh!,pero te amo: roe, con la inocencia de un nonato. Te amo Chiquita.


Un obsceno recuerdo

No tenía más de unos años de adolescencia,
tenía una enredadera: prisión permanente.

Maldita dislexia de los días, en las letras de la prensa,
no entender la opresión (sumisión),porque los bocadillos
con chocolate eran untados de falacias…

No tenía más de unos años de adolescencia,
verlo cadáver, en la tele en blanco y negro: Volver a jugar, volver a nacer: libres.




El pecado está en el fondo del mar


Sedimentos apolillados en la mar, naufragios por un trozo de pan,
por una puerta que hubiera podido vislumbrar el mismo rayo de sol,
del mismo sol que centellea por los justos.

Aquella caracola es un corazón sin gota de vida,
todo se fragua en el abismo, al lado de luzbel…
Un cataclismo se ha expuesto en los mercadillos,
en los escaparates, en las avenidas.

Sedimentos apolillados en la mar: ¿alguien sabe a dónde se habrá ido la verdad?.
Quizás en los despachos, con el humo de los puros haciendo jirones hasta un techo sin cielo.
Una montaña de oro vale más que la dignidad : caracolas vacías de preñez.

























jueves, 18 de abril de 2019

Olvidos



Debe ser,
que en algún momento,
pude olvidar-te la necesidad.

Pude gritar entre barrotes mi boca..

Debió ser un olvido preñado.

Debe ser,

que lastimé mi pecho con mi propia espada,

Pudo ser...


Un lugar cualquiera



Y esa tarde ocre te vi pasar delante de los farolillos.

y yo conmemorando tu venida,

sin saber que eras ese inolvidable recuerdo...



jueves, 28 de marzo de 2019

Un lápiz increíble






Lo que parecían escamas de un rodaballo en realidad eran pupas. La niña lloraba y lloraba, y lloraba, y del árbol caían las hojas que luego alfombrarían el patio.
La yaya limpiaba cuidadosamente la piel oliva de Tinita, primero con un paño suave de algodón, y luego la loción mágica, que desde tanto tiempo atrás se había empleado en varias generaciones, en el caso de irritaciones, picaduras de insectos, y pupas.
Al cabo de dos o tres días desaparecían casi por completo. Las carencias de algunos alimentos propiciaban las molestas pústulas. Pero la yaya siempre estaba pendiente de todo, y sobre todo, que Tinita no sufriese en demasía. Por aquel entonces era común, y también lo eran los piojos, y liendres; porque por las tardes, después de la merienda, se agrupaban en el patio ,y las madres empezaran con el eucalipto y limón para eliminar a las desagradables criaturas, que causaban una picazón horrible; por lo tanto, allí quedaban debajo del guayabero, luego vendría la hora del café, y ese rato lo dedicaban a charlar, puesto que los menesteres del día ya estaban hechos.
Las habitaciones tan limpias y relucientes, las cortinas blandiendo al viento propiciado, por la brisa cálida que se precipitaba al interior. Los angelotes saltaban como niños cerca del malecón, cuando el mar se revolvía propiciando sus juegos. Todo un espectáculo de la naturaleza: el en el interior, era otra cosa, un pequeño pueblo, donde escaseaba de todo. Y tampoco era fácil poder trasladarse a la costa por sus caminos pedregosos y falta de medios.
Por lo tanto algún pescado jaerado se consumía de vez en cuando. Pero eso no quitaba el hambre, de modo, que el gofio y la leche vendría bien en los desayunos y aunque bien rebajada con agua hasta la próxima vez que se fuera con el lechero en la mano, a por más. Bien sabían los padres que esto sería como engañar los estómagos de los niños, pero habría algo caliente, sobre todo en invierno, cuando la lluvia por aquel entonces muy abundante arreciera y, el frío de las montañas se colara por debajo de las puertas y postigos.
Las historias están para contarlas, se dijo, mientras con un lápiz anotaba esto y aquello en las esquinas de los folios.
Mientras tanto las cumbres borrascosas en invierno y las cumbres perfumadas en verano : almendros en flor, pinzones azules. Y la esperanza de un tiempo mejor. Y los niños como son, niños. Tan dichosamente felices con la bimba de gofio y almendras en sus manos y los cachetes con churretes, y los sueños y los días de sol…







Ensoñación

Un cúmulo de nubes se ha fugado dejando un desierto con retamas secas... El aliento de aquel fantasma en mi cara, a logrado que viv...