lunes, 3 de marzo de 2014

A veces unas alas de papel

Cuando uno mira un álbum de fotos se introduce sin remedio dentro de él; es como si uno formara parte de las hojas cubiertas de los rostros; los paisajes; anécdotas que quedan ahí para siempre o tal vez también se destruyan tarde o temprano, luego la eternidad no existe; pero pareciera que se solidificaran igual que estatuas de sal y eso me lleva a reflexionar de todo ello, de lo que queda o lo que queremos que  quede. Hoy he tenido la percepción de mi misma, de mi rostro; no me había fijado, y presumiblemente me atrevería a decir que no me reconozco del todo; sus ojos miran  fijamente a los míos, tanto que se me irritan y tengo que pestañear varias veces seguidas. En la siguiente hoja hay grupos de personas; dos o tres mujeres y unos hombres; es verano y no recuerdo el año; pero retrocedo para seguir descubriendo la tez algo pálida; algo serena; algo sonriente-¿Es complicado reconocerse ante un espejo o una imagen? .No se escuchan vocablos  y si pretendemos tocarla, nuestras manos idénticas se unen, se acarician. El mapa de nuestras manos es igual, las líneas de división de los caminos son iguales¿Pero, porqué no podemos descubrir lo que realmente esa boca desea decir? ¿Cuanta prisa hay, cuántos pasos al día de un lado a otro? El  bus; el coche; el vestido de la tienda francesa de la esquina.No dejo de mirarla, a ella; ella quiere ser escuchada; atendida; acariciada.Todas las capas de piel que se mudaron se esfumaron, como se esfuman las alas de las mariposas con un ligero polvo al frotarlas  con la punta de los dedos.Es como si estuviera muerta su sonrisa leve; es como si le hubieran cosido los labios con hilo grueso. Sería un gran descubrimiento saber qué quiere en realidad, ahora que lleva una piel diferente, hilvanada por los años; su pelo liso se posa en los hombros; ahora me acerco aún más y logro descubrir que sus ojos, se han enjugado, igual que los míos.

No quedan más que las sombras de los pájaros debajo del árbol, Con sus débiles alas desplegadas, con sus picos cerrados… No quedan ...