jueves, 28 de noviembre de 2013

Pan de especias y jengibre

El amarillo cadmio despunta en lo alto de los tejados y abraza los pequeños setos cubiertos de una capa helada, y despiertan del letargo y sonríen. El muchacho camina por los adoquines y en trechos cortos aparecen pequeños lagos de cristal, unos en circulo, otros, caprichosos, se abandonan a todas las formas. Adviento es época de Adviento, dice la mujer, y lleva en el cestillo velas de colores y dulces, y el lago sagrado brilla y dentro, las nubes se quedan atrapadas hasta un nuevo crepúsculo... 

La travesía

Éramos unos cien muchachos los que emprendimos el viaje aquella mañana de julio, y aunque llegamos a salvo a puerto después de do...