jueves, 14 de noviembre de 2013

Cálido

Esa calle vacía, a veces, se llena de lágrimas que caen del cielo y se estrellan en los adoquines con dulces besos.

Izac García

Izac García frente al mar, pensaba que las olas eran como colas de caballo: olas rubias, olas negras, olas pelirrojas... De modo que tod...