lunes, 31 de marzo de 2014

Sauces llorones y un soplo de besos

Atrás en el inmenso huerto de tierra dorada se escuchan los sauces llorones que son abatidos por el soplo de los alisios. Ya hace tiempo que el columpio y las demoledoras luchas  cesaron en el prado, cuando los chiquillos atizaban con guijarros sus cuerpos.Hoy en un domingo tranquilo, ella, medio sonríe por ello, mientras lleva en una bandeja de plata; berenjenas; membrillo; y un beso en la esquina. Sencillamente hermoso cuando la puerta de vidrieras se abre y él con sus ojos azules la mira agradecido y adelanta sus manos cansadas para recoger el bendecido regalo.

Hace tanto que voy muriendo..  En cada suspiro... muero.. En un nuevo día.. muero.. Muero cuando río, cuando lloro.. Hace tanto, tanto qu...