martes, 11 de marzo de 2014

Intermezzo


Mi precepto es la belleza, porque en su magnitud y libertad, yo, en mi interior soy  un ser tan poderosamente libre que una sola de mis alas al batir pueden liberar toda la infinitud; todo esbozo que pueda surgir nadará  en la dirección correcta; aunque a veces el camino tenga  un curvilíneo ascender o descender.


María Estévez.

De los casos de la vida

Una rémora parecía, a cada paso que daba, la rémora seguía ahí, viviendo de ella, alimentándose de ella, de sus pertenencias, aho...