martes, 4 de marzo de 2014

Desde la Laguna hasta donde el mar ruge

No fueron las nubes grises lo que le impidieron ver el sol, probablemente fue la distancia que separaba aquellos años, a los de ahora, concretamente,  hoy. Esa burbuja de sueños deseados se había escapado entre sus dedos igual que las pompas de jabón, e irremediablemente inalcanzables una vez que se hubieren disipado. Durante el trayecto las palabras que salieron zumbaban aquí y allá, y rebotaban en las esquinas del auto; ¿Estuvo deliciosa la comida, verdad?...El mar viene con fuerza , es de fondo por la manera en que sus olas arremeten; parecieran anegar primero las altas rocas y adentrarse en la plaza, hasta la Iglesia.-Dijo la mujer-Si, en verdad la comida estuvo bien- Dijo la otra mujer-De pronto la burbuja que Julius había deseado siempre  regresó a su cabeza y el recorrido que aún faltaba por llegar se disipó y sus oídos se cerraron hacia dentro; sólo escuchaba aquellas voces, aquellos días en que un mar inmenso, azul, con las gaviotas en el aire picoteando cada pico de cada ola; aquel arrecife que le hubiera gustado descubrir, transparente como un cristal o como un lago limpio de lodo, había anegado todo su interior. ¿Realmente importaba la merienda posterior a la comida?.

Se habre el telón

Se abre el telón El primer día te comen los nervios, si, si, te comen literalmente; y es que, cuando una se halla en el escenario...