domingo, 23 de marzo de 2014

Flor de tuno

El  haberme  despedido de él  hasta un próximo día, y que  él fijara su mirada en la mía tan desconsoladamente, no causa dolor alguno, pues  el amor que ambos nos prodigamos es infinito, y en esa inmensidad no cabe que el tiempo de visitas se haya terminado...

Porque fue un dieciocho de agosto, de 1936 que le mataron el corazón a un poeta grande, Federico García Lorca. Hoy yo quiero fingir que...