viernes, 4 de abril de 2014

Un mundo maravilloso

Son muchos los folios por escribir, y  ningún sol podría durar tanto para iluminar con su lámpara la mesa y la silla donde acomodarse,se dijo. Aparentemente en una calma absoluta recorrió con sus ojos lo que probablemente hubiera escrito en las páginas que ahora permanecían en un blanco roto.Sabía que habría un final entre aquellas hojas silenciadas; en la ultima página se desató un sin fin de pensamientos: Sucumbir ante el ruido de los buses; llorar por la pérdida de las múltiples hojas de todos los árboles que intentaron sobrevivir; alegrarse de ver una magnífica película; añorar las meriendas en un hogar cálido y protector, todo eso pensó...,

Hay una vacante

Le atrajo mucho el anuncio, y es que con estos tiempos que corren el mejor de los regalos a mi entender, es tener un empleo. Tomó...