domingo, 20 de abril de 2014

Preludio




"Oh  cuan arduo se hace el camino y, cuánto más fatiga la empinada cuesta. Nada calla; ni el canto de los pinzones y los mirlos en el jardín; ni aquella marabunda de chiquillos en el parque; los autos, el bus; sin embargo nada se escucha, nada. ¿Es el silencio el más doloroso de todos los ruidos?
Oh  cuan  largo se hace el camino. ¿Porqué lo que más se estima se aleja? ¿Más, entonces es verdad que un echarpe es la única caricia tibia que queda?...,"

María Estévez.

De los casos de la vida

Una rémora parecía, a cada paso que daba, la rémora seguía ahí, viviendo de ella, alimentándose de ella, de sus pertenencias, aho...