sábado, 19 de abril de 2014

No han de ser perlas cultivadas


A veces ahoga vivir. No hace falta que una ciudad permanezca bombardeada; o que casi todo el mundo haga su vida; o que los parques se llenen de risas. Cada momento, cada hora, puede ser un infierno, si no se halla ese lugar donde pararse y pensar y vanagloriarse de lo que en verdad querríamos permanecer envueltos...,

De los casos de la vida

Una rémora parecía, a cada paso que daba, la rémora seguía ahí, viviendo de ella, alimentándose de ella, de sus pertenencias, aho...