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domingo, 9 de febrero de 2014

Hace apenas un millón de días

Como quiera que sea ese sueño de anoche se cumplió y la sensación fue la misma que, cuando tumbada en la hierba trato de escuchar algún sonido, algo que normalmente no hallo alrededor. Quizás busco debajo de esas Pléyades  de manto verde, de esa tierra húmeda , un refugio o la calma que se ausenta. Dormir; vagar; respirar; todo ello con mi oreja pegada al suelo verde y oír ese río de palabras donde me encuentro cómoda, sólo el fluir de ellas, sólo eso. No fue tal sueño, es donde quería llegar, donde hace tiempo quería estar, atada a ese manto regresivo; como si todo él se convirtiera en la envoltura que andaba buscando...

Aún en el desastre que causa un bombardeo en una ciudad matando personas, quemando casas, destripando ilusiones, aún con tanto dolor, pue...