martes, 29 de octubre de 2013

Violetas en diciembre

Una puerta sigue a otra de vidrios opacos, una fila de voces susurran en la habitación y la cama tiene faldones de algodón y descansa dormido un cuerpo oliva; un rostro con el surco de los días. María dijo: Por entre las sábanas blancas la piel que amé y que amo, dormita. Una niña dijo: Los jueves la veo llegar con los dulces en sus manos y camina por la vereda de flores verdes , de hojas verdes. La frente se llenó de besos de todos los labios que susurraban y esos hermosos ojos esmeraldas se quedaron dentro de un marco plateado, sonrientes, jóvenes.

¿Quién salva a los poetas?, a las personas que quieren dejar letras en cualquier rincón, en un folio, en una pared, en el tronco de...