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martes, 22 de octubre de 2013

La higuera

Matilde merienda conmigo todas las tardes. Alzo la mano y recojo la fruta y sonreímos igual que la luna cuando se llena de luz.

De los placeres

Sentirse abrazada con un cruce de miradas, resplandece el sol. Supura el deseo… Jazmines en los tobillos, el velo se despr...