jueves, 25 de diciembre de 2014

Quizás no haya que preguntarse a menudo el porqué de tanto vacío pueda contener nuestro yo cuando observamos aquel petirrojo afanado por sobrevivir, o a esas criaturas espléndidas correteando por el parque; por lo tanto creo que no son esos momentos tan maravillosos los que provocan desazón; la traición nos persigue siempre, pero hay una fórmula con la cual podemos resolver ese dilema, y, es recobrar las ganas de vivir,..

Hay una vacante

Le atrajo mucho el anuncio, y es que con estos tiempos que corren el mejor de los regalos a mi entender, es tener un empleo. Tomó...