viernes, 12 de diciembre de 2014

Dejarse ir al pié del abismo ,desplegar alas y aprovechar la corriente cálida, sería semejante a un suicidio voluntario, pero con la diferencia de poder sentir todos y cada uno de los latidos del corazón durante el viaje; saber que uno, está vivo...,

Porque fue un dieciocho de agosto, de 1936 que le mataron el corazón a un poeta grande, Federico García Lorca. Hoy yo quiero fingir que...