domingo, 14 de diciembre de 2014

Creo que las las batallas mas cruentas son las que nosotros mismos creamos, cuando al sentarnos en un banco de algún parque tenemos la rara habilidad de pensar un cielo gris, o en bandadas de pájaros muertos; de modo que, casi siempre se queda dentro la inmensa belleza de cualquier flor o, ese olor a pan recién hecho y el almizcle que pueda liberar un campo de magnolias...,

Me hablo

No me gustan los olivos no me dicen nada.. Escucha niña viejita, que ayer fuiste mayor,  quedate atenta al discurrir de esas hojas aba...