lunes, 1 de diciembre de 2014

Probabilidad



Los ocupantes del salón de té debieran procurar tener sus espaldas bien rectas y adoptar una postura coherente cuando las tazas humean, eso sería lo correcto, según las costumbres del lugar; pero las espaldas rectas en tal caso no tendrían que ser motivo suficiente para poder saborear un té, de modo que, éste, sobremanera sabría a manjar de dioses ahora en la montaña, ahora en el salón; por lo tanto las bienaventuranzas no siempre llevan capas púrpuras en los hombros, ni joyas adornando escotes…,

Se habre el telón

Se abre el telón El primer día te comen los nervios, si, si, te comen literalmente; y es que, cuando una se halla en el escenario...