lunes, 22 de diciembre de 2014

Y sin embargo los coches parecieran devorar las anchas avenidas y cercan los jardines, casi, dijo. Cierto es, pero aún así de ese modo, las miríadas de estorninos y el griterío de los chiquillos cuando salen de sus clases hacen que , ese papel celofán gris, se torne de un color naranja tornasolado: La vida, pues.

Se habre el telón

Se abre el telón El primer día te comen los nervios, si, si, te comen literalmente; y es que, cuando una se halla en el escenario...