viernes, 5 de diciembre de 2014

En la noche

Allí estabas, tu pelo, tus ojos... exactamente igual que yo, y si yo hacía algún gesto por muy pequeño que fuese, tú también. Cuando creí que todo iba bien, que sólo era mi imagen ante el espejo sobrevino el terror, y la sangre comenzó a brotar de mi pecho.
Antes de desplomarme pude ver cómo sonreías, cómo te alimentabas de mi corazón...,

La travesía

Éramos unos cien muchachos los que emprendimos el viaje aquella mañana de julio, y aunque llegamos a salvo a puerto después de do...