sábado, 28 de diciembre de 2013

Todo un cielo por venir

Las sábanas son tan blancas como aquel grupo de palomas que surcan el cielo detrás de la casa de ladrillo;se agitan con unos soplos que vienen del oeste, o nordeste. La mujer joven tiene la piel oliva y los ojos negros y el pelo ensortijado y se descalza y el fresco del terrazo le devuelve la vida. Son las mismas sábanas que cubren todos los días las cinco camas; y cuando se sienta en la silla , se abanica con las ramas del fresno que adorna la huerta y sonríe con grietas en las jóvenes manos, y sonríe porque oye las pisadas , algunas tenues, otras, más fuertes, de los niños buscándola. Nace en la merienda un jolgorio de gorriones canturreando y comiendo papillitas de leche. La noche con su manto llega a la balaustrada donde la mujer deja caer sus brazos y mira todo un cielo por venir.

Hace tanto que voy muriendo..  En cada suspiro... muero.. En un nuevo día.. muero.. Muero cuando río, cuando lloro.. Hace tanto, tanto qu...