viernes, 27 de diciembre de 2013

Pavo al horno

La ciudad oscura por el manto de la noche se ve desde lo alto, hay luces que brillan en varias direcciones, esas, son las de los abetos iluminados por la Navidad, por los ojos de los niños y por aquellos que dicen que el amor aparece en Navidad. Ese señor dice que no es amigo de ésta celebración, que odia los renos, los abetos adornados como si fueran estrellas, o, también a los Reyes Magos en enero. Engulle en la mesa rodeado de otras bocas; quizás no es feliz , quizás lo fue , ayer.

De los casos de la vida

Una rémora parecía, a cada paso que daba, la rémora seguía ahí, viviendo de ella, alimentándose de ella, de sus pertenencias, aho...