miércoles, 21 de mayo de 2014

En Navidad




¿Porqué habría de esconder el regalo delante de las demás? Caminaría sigilosa, con media sonrisa, asintiendo con la cabeza, escondiendo, escondiendo..., ¿Era acaso predilección por alguna en particular?
Entonces  había  secretos, preferencias, siempre, siempre...,
¿Era devolver un favor? Era simplemente eso, predilección. Pareciese caminar de lado, ocultando. Enjuta, demasiado corta de piernas, con rodete de trenza en su cabeza cana. Se perdía en la calle hasta llegar a la puerta de la casa, siempre ocultando, oteando. Se abre la puerta, ella entra.  Por fin había podido sortear las vicisitudes; era glorioso para ella poder alcanzar el objetivo; sin embargo, !Cuánta vanidad!.




Hay una vacante

Le atrajo mucho el anuncio, y es que con estos tiempos que corren el mejor de los regalos a mi entender, es tener un empleo. Tomó...