sábado, 24 de mayo de 2014

En alguna de esas tardes




Tal vez si cada oído de cada lugar se pegara a los árboles, o a la tierra labrada, o escuchara aquella caracola llena de voces de mar; tal vez, al fin, se descubriría que la vida no es sólo tener un buen fondo de armario y, que competir contra corriente es una lucha perdida...



María Estévez.

Porque fue un dieciocho de agosto, de 1936 que le mataron el corazón a un poeta grande, Federico García Lorca. Hoy yo quiero fingir que...