martes, 14 de enero de 2014

Teje la vida

 El  acontecer cotidiano  permanece inmortal detrás de cada vida, de cada rincón de un hogar, nada se diluye y discurren los días igual que un caudaloso río que  muere en el mar, para volver a empezar un nuevo ciclo.

Me hablo

No me gustan los olivos no me dicen nada.. Escucha niña viejita, que ayer fuiste mayor,  quedate atenta al discurrir de esas hojas aba...