miércoles, 19 de agosto de 2015



Aún duele el ayer de hace muchos siglos, cuando las cenizas campaban en los sueños, como armas arrojadizas, asesinando todos los setos verdes de cualquier jardín, de cualquier lugar del mundo; pero duele más, o igualmente que ese ayer siga siendo el mismo, con sus horripilantes cenizas...






Ayer me soporté bien. Anduve en la madrugada, como cuando una se escapa del cuerpo mientras duerme. Me soporté toda la noche, sopor...