lunes, 17 de agosto de 2015


A veces me pregunto a qué distancia estoy de esas capitales de provincia emergentes, con agitados pasos, mientras los cuervos siquiera dejan el mínimo resquicio de la sensatez. Y creo que tengo la respuesta a diario. Por eso intento crear historias con perfiles que no se ajusten a muchas necesidades burdas...

Porque fue un dieciocho de agosto, de 1936 que le mataron el corazón a un poeta grande, Federico García Lorca. Hoy yo quiero fingir que...