jueves, 13 de agosto de 2015


Adoro mi libre albedrío a la hora de desearte, adoro mi libre albedrío a la hora de escoger esto o aquello, porque  la libertad absoluta no está ahí fuera, sino aquí dentro.

Ayer me soporté bien. Anduve en la madrugada, como cuando una se escapa del cuerpo mientras duerme. Me soporté toda la noche, sopor...