jueves, 13 de agosto de 2015


Adoro mi libre albedrío a la hora de desearte, adoro mi libre albedrío a la hora de escoger esto o aquello, porque  la libertad absoluta no está ahí fuera, sino aquí dentro.

No quedan más que las sombras de los pájaros debajo del árbol, Con sus débiles alas desplegadas, con sus picos cerrados… No quedan ...