viernes, 6 de febrero de 2015

Golpe de suerte



Las historias vagan en círculo durante mucho tiempo, es como si orbitaran. Esta historia comienza en la última planta del edificio mas grande del mundo, el que se cruza con toda clase de nubes y en el que, a veces se puede ver, además del viejo  arco iris, la aurora boreal. En la terraza todo eso se podía  ver muy bien, muy claramente. Janes y su amiga Juliana, ese día, danzaban alegremente, mientras sucedía, que Dios abrigaba el cielo con un gran manto de lana con matices de colores. Janes, precisamente había escogido ese día, lo habría pensado mucho, solo hubiera bastado un salto vertiginoso sobre el mar de nubes y ella hubiera formado parte de los pequeños átomos que orbitaban. Pero hubo cambio de planes: Dios lo había trastocado todo...,

De los casos de la vida

Una rémora parecía, a cada paso que daba, la rémora seguía ahí, viviendo de ella, alimentándose de ella, de sus pertenencias, aho...