viernes, 13 de febrero de 2015

Se habían desplomado las lámparas del techo y se habían espantado los mirlos del jardín; pero eso no evitó que, a pesar de que su grito provocara todo eso, las cosas siguieran siendo igual, y las ideas las mismas: Entonces sopesó cada acto en el que hubiere sucedido el bramido y fue cuando proclamó abiertamente el día de su suicidio, el día en que decidió mudarse de piel, porque su corazón, siempre  había permanecido fiel…, 

Porque fue un dieciocho de agosto, de 1936 que le mataron el corazón a un poeta grande, Federico García Lorca. Hoy yo quiero fingir que...