jueves, 15 de enero de 2015


Durante mucho tiempo habría mirado a través del postigo y todas las veces hubiere dado alguna escusa. Aquel día en que dijo que no, cuando le ofrecieron una cesta de frutas; en otra ocasión volvió a negar con la cabeza mientras miraba por entre el postigo, nada hizo entonces que cediera, cuando unas manos se acercaron para darle un cercado repleto de hortalizas; quizás hubiere asentido con la cabeza una de las veces en que, aquellas manos se volvieron a acercar para darle en esta ocasión un billete en tren alrededor del mundo, pero tuvo miedo, por lo tanto se habría escudado igual que un animalillo del bosque detrás del postigo rehuyendo la oportunidad de extender las alas y sentir en sus mejillas la vida. No fue pues desprecio, no fue  rechazo hacia aquel visitante desconocido; debió ser ignorancia, desconocimiento, todo ello hizo que enmudeciera, todo ello hizo que quedara detrás de los cristales en una gran cárcel...,

Se habre el telón

Se abre el telón El primer día te comen los nervios, si, si, te comen literalmente; y es que, cuando una se halla en el escenario...