lunes, 29 de febrero de 2016



Llevas toda la vida ahí, con tu descarada sonrisa y tus gafas inmensas para ocultar la rebeldía que habitas y el desmesurado interés por querer que te quieran pero de forma que sean instantes, porque deseas mudarte una vez que pruebas. Llevas ahí mirándo-me casi con súplica; sin embargo siempre te he admirado pecadora de mis amores...





Ayer me soporté bien. Anduve en la madrugada, como cuando una se escapa del cuerpo mientras duerme. Me soporté toda la noche, sopor...