lunes, 15 de junio de 2015

Procuraría que las sábanas estuvieran lo bastante blancas, suficientemente limpias, para eso habría de sacrificar horas en vano, si, realmente fueron horas que se perdieron por el desagüe, y el agua, repleta de oraciones, pero el agua también llevaba un grito que a ella se le habría escapado, porque habían días en que las manos jóvenes se llenaron de dolor y, junto con todo eso: El pensamiento, el fluir de la consciencia,pura rebeldía...,

Porque fue un dieciocho de agosto, de 1936 que le mataron el corazón a un poeta grande, Federico García Lorca. Hoy yo quiero fingir que...