jueves, 11 de junio de 2015

Debo entonces pensar que la cima de una montaña por muy alta que ésta pueda ser, y que en algún momento sea una misión que haya que llevar a cabo, el de escalar hasta quedar exhaustos, y abrazar el indómito y hermoso paraje que espera allá arriba, que no es otro sino nuestro propio conocimiento de la verdad...,

No quedan más que las sombras de los pájaros debajo del árbol, Con sus débiles alas desplegadas, con sus picos cerrados… No quedan ...