domingo, 5 de octubre de 2014

Vita



A veces la vida se hace un cúmulo de incertidumbres que parecieran ese sombrero de ala ancha sobre nuestras cabezas; sin embargo, otras, se puede apreciar con bastante lucidez que ese sombrero no es  ni más ni menos, que un bello paisaje con árboles, y ríos y risas desbordadas y amantes locos y un sin fin de peculiaridades que son la masa de un buen pan horneado...

Me hablo

No me gustan los olivos no me dicen nada.. Escucha niña viejita, que ayer fuiste mayor,  quedate atenta al discurrir de esas hojas aba...