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domingo, 10 de marzo de 2013

Rainbow

Preparó el bastidor dejándolo al lado del ojo de buey. De pié frente al espejo comenzó con  unos trazos conmemorando  la dulzura de un rostro feliz, de unos ojos brillantes llenos de sueños. El rojo carmesí surcó el lienzo dejando un aspecto demacrado, con una lluvia de lágrimas. El negro cubrió la cuenca de sus ojos. Prefirió verse sentada en una silla, vacía.


De los placeres

Sentirse abrazada con un cruce de miradas, resplandece el sol. Supura el deseo… Jazmines en los tobillos, el velo se despr...