miércoles, 27 de marzo de 2013

Érase una vez dos besos

Una  mañana de invierno, dos besos caminaban de la mano heladitos de frío; pasaron unas horas, y, quedaron como carámbanos de fresa.



Hieres

Creo que nací desolada de todo, como si un todo fuese algo. Quizás no había llegado la hora en que pude ver la luz insensata, que a vec...