jueves, 3 de septiembre de 2015


Y sin embargo la parquedad de tus palabras..

cuando me miras ...

se convierten en miles de aplausos,

dardos que se entierran muy adentro, de mí.


De los casos de la vida

Una rémora parecía, a cada paso que daba, la rémora seguía ahí, viviendo de ella, alimentándose de ella, de sus pertenencias, aho...