viernes, 27 de septiembre de 2013

Manzanas azules

La merienda de todos los días, de todas las tardes, ha dejado para siempre el perfume de los  ecos, de aquellas voces cálidas.

Ayer me soporté bien. Anduve en la madrugada, como cuando una se escapa del cuerpo mientras duerme. Me soporté toda la noche, sopor...