martes, 24 de septiembre de 2013

Madrugada

 De fondo, Chopin, que envuelve la pequeña tormenta que habita en mí, dándole un poco de sosiego para que  el huracanado pensamiento vuelva a su escondrijo, de siempre.Y el teclado juega cambiando de lugar todas las letras, quizás sean mis ojos que cansados, se resisten.

No quedan más que las sombras de los pájaros debajo del árbol, Con sus débiles alas desplegadas, con sus picos cerrados… No quedan ...