miércoles, 25 de septiembre de 2013

Largo paseo

Caminar entre los laureles supuso ésta tarde un amoroso abrazo de miles de hojas, que cariñosamente secaron dos lágrimas furtivas, que recorrieron en un minuto dos mil días de mi vida.

Ayer me soporté bien. Anduve en la madrugada, como cuando una se escapa del cuerpo mientras duerme. Me soporté toda la noche, sopor...