sábado, 17 de agosto de 2013

Graffiti

Una lágrima cayó de sus ojos, resbaló por la pared y cuando quise detenerla mis dedos quedaron manchados de un rojo carmesí.

No quedan más que las sombras de los pájaros debajo del árbol, Con sus débiles alas desplegadas, con sus picos cerrados… No quedan ...