lunes, 19 de septiembre de 2011

Nestea al limón

Otra noche más sin poder pegar ojo. He dado mil vueltas en la cama, he intentado contar ovejas y nada. El Nestea fue la causa.
 Tengo que salir de la cama, pues ya acuden los fantasmas a visitarme. Mientras golpeo las teclas de mi viejo ordenador, se oyen jadeos cerquita de mi ventana. Dejo de escribir, y con la curiosidad de los mortales, miro a través de los cristales. Y en el jardín cubierto de verde césped, mi vecina del cuarto con el banquero del primero, ruedan, en la alfombra verde como si del recreo se tratara. Las cosas que se descubren en una noche de insomnio!.

De los casos de la vida

Una rémora parecía, a cada paso que daba, la rémora seguía ahí, viviendo de ella, alimentándose de ella, de sus pertenencias, aho...