jueves, 7 de enero de 2016



En realidad yo me atengo a las circunstancias y a un golpe de suerte, cuando tú vienes y me gustas y ahí me tienes, borracha de ti, yo reacciono así; por ende, hay muchos quienes prefieren decir: Mis caricias en tu espalda y tus besos ardientes en mi boca.

No quedan más que las sombras de los pájaros debajo del árbol, Con sus débiles alas desplegadas, con sus picos cerrados… No quedan ...